jueves, 5 de agosto de 2010

Las patas de gallo de la mentira

En la Argentina hay una cosa aceptada y festejada, y es la relación de algunos de sus líderes con la mentira, políticos, dirigentes, periodistas, economistas. Y no con las mentiras piadosas o pasajeras, sino con mentiras complejas y determinantes, y hasta algunas delirantes. Si la mentira tiene patas, estás tienen patas de elefantes.

La mano en la lata de las mentiras

Si llegan a tener que poner cinco pesos en la lata de las mentiras cada vez que mienten, al tiempo pondrían una cadena de hoteles, necesitarían la caja fuerte de un banco, se comprarían tres yates al año. Yo quiero tener esa caja.
Nosotros aplaudimos si utilizan el concepto a río revuelto ganancia de pescador, pero ese pescador parece Pipo Pescador. Y el río un tsunami

La guerra de otra galaxia

Así hemos llegado a la situación en que un presidente llegó a decir que en su gestión íbamos a agarrar un cohete, cruzar la atmósfera salir a la estratosfera, y desde ahí mirar, elegir el lugar donde queremos ir, y bajar ahí. ¿Qué?! ¿Que dice señor?! ¿Me está hablando a mí o a Spock ?! ¿Cuántos dibujos animados se había visto antes? ¿Que le pasó ese día? ¿Que le pasó con el concepto de realidad y ficción? ¿Que relación extraña tiene ese hombre con la idea de fantasía? Yo quiero volver a vivir ese día con el. Porque lo loco no es lo que dijo, sinó es lo que pasó hasta que dijo eso.

¿Antes de decir eso que había hecho? ¿Se había comido toda la saga de La guerra de las galaxias? ¿O se pensaba que estaba en la Matrix? ¿Se le había metido Alf adentro? ¿Le estaba por salir Aliens de la panza? ¿O ya le había salido?
En la cabeza ese día se le debían estar lanzando los cohetes solos. Se le debían disparar los cohetes hacia la estratosfera a medida que iba diciendo la frase. Y ya habría cruzado cuatro o cinco veces la estratosfera.

Y la gente por su parte lo miraba con la boca abierta, se acababa de dar cuenta de una realidad compleja, ese señor les manejaba las cuentas. Waht!

Después lo votaron cada vez que pudieron. Estuvo tres veces delante de todos en las elecciones para presidente, y se necesitó de un complejo sistema para sacarlo del poder, porque no podían parar de votarlo. No era una ficción la droga, la ficción era una droga

El problema de la merluza y otros problemas

El presidente que le siguió, que vino a presidir el mismo modelo, con el mismo ministro de economía, otro día cuando el país se incendiaba y había un montón de situaciones complejas que arreglar, un periodista le estaba hablando de una compleja situación que había que arreglar, y se anticipo y le dijo: “Si, que se acabo la merluza” “¿Que?” dijeron los televidentes. “Hubo un atentando, golpearon al presidente en la cabeza. Ese hombre esta mal. Deberían rever la idea de custodio que tienen, porque deberían custodiarlo pero de si mismo. Se puede dañar” A esa situación habíamos llegado también

Algunos dicen que responsabilidad la tenemos nosotros que tenemos ganas de creer cualquier cosa. Que muchos años compartiendo en la percepción la realidad con la ficción nos llevo a no poder diferenciarlas con claridad. Y que la mentira no crece donde no tiene alimento. Será cuestión entonces de pensarlo un poco y no mentirse. Después de todo para vamos a hacerlo nosotros, si tenemos algunos especialistas.
Me está esperando la nave de la estratosfera

1 comentario:

  1. sigo tu blog...me gustó!
    debo decir que voté la primera vez al de la estratófera

    suerte y saludos

    Adal

    ResponderBorrar