martes, 16 de agosto de 2011

Tenemos una pluralidad para las radios, ahora unas radios para la pluralidad

Me encontré con algo raro en el viaje, en las radios. Preconceptos, lleno de ellos, que nos hacen equivocar, porque nos hacen estar en una realidad ficticia antes de la realidad. Radios que se presentan o ocupan el lugar de la pluralidad dentro de la categoria de las radios, que no por ahí no lo son tanto


Sigo rescatando de todas las radios que conocí y en las que estuve, la experiencia de FM La Tribu, de La ciudad autónoma de Buenos Aires y FM La Comunitaria 103.1 de Junín, dos escuelas del respeto al otro y la libertad.

Creo que esto pasa por dos cosas. Mucho tiempo sin leyes ni códigos ni regulaciones, ni escuelas, en la radio, hace que cualquiera haga y piense cualquier cosa, como si fuera lo que debe ser, y se lo trate de imponer a los demás, todos son escuela, todos son el criterio, hasta los oyentes propios son escuelas y el criterio para los otros. Mucho tiempo sin códigos hace que no haya códigos, y cada uno se crea el código, para el otro.


Una mirada para los que vamos a hacer radio en esta época de instalación de la ley de medios, hay quien piensa que deberíamos hacer enlatados, productos independientes y vendérselos a las radios. Quizás, lo veo en una experiencia tras otra (no son todos así pero mucho si) no están las condiciones dadas para que ahora las radios respeten el cuerpo de la letra, la pluralidad, la libertad, los emprendimientos, a los productores y conductores (salvo algunas contadas. FM La Tribu y FM La Comunitaria son dos casos que conozco) Eso les da dos posibilidades. Al no hacer la producción en la radio sino en una computadora o un estudio y presentar algo ya hecho, que la radio no intervenga sobre la producción y su proceso, lo hace mucho.

Y en un principio hacer radio es comunicar y manifestar lo que quiere uno, sin la intervención ajena. Sinó lo haría el otro


Y la segunda cosa que brinda esto, es que un enlatado se vende, no paga, recibe. Uno paga por tener un programa, uno no paga por tener un enlatado, ya lo tiene, lo vende. Y acostumbramos a las radios a pagar por las producciones que van al aire, les dan oyentes, auspiciantes e ingresos. Y no hacerle pagar a las producciones. Y empiezan a crecer los emprendimientos radiales independientes

Así vamos nosotros, como productores, antes que las radios, acostumbrando a las radios a dos cosas que dice la ley de medios, que las que las radios adhieren de palabra pero que les cuesta adherir en el cuerpo. El respeto a la pluralidad y la producción personal de los trabajadores de prensa

Sean ustedes, seamos nosotros, los trabajadores de prensa, los dueños de los medios que generan las producciones. Que se resuelva en ustedes, en nosotros, que no hagan falta otros que tengan poder sobre nosotros. Que cuando aparezcan los otros (algunas radios) estemos en igualdad de condiciones. No negocien ni un centímetro de su sentido y su identidad. Ni un milímetro de sí

Eso también es pluralidad



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