sábado, 19 de mayo de 2012

Confesiones de un hombre en la crisis del hombre (1)


-Siempre tengo problemas para vestirme, y se me va el colectivo. Siempre llego tarde y se va sin mí. Y una vez llegué temprano y se fue sin mí. Y hay un problema cuando juego al fútbol, mi vestimenta. De mí siempre se dijo que no  me sabía vestir.  Cierro los ojos para vestirse y abre los ojos para besar, me decían.  
Las mujeres dicen de mí “No es que mata la libido, la tortura antes” Me acusaron de asesinato con alevosía, a la lívido. Se comentaba de mí, “A veces no la llega a matar a la lívido pero la deja herida. Y a veces no beso ni hago nada, solamente me quedo ahí parado y ya con verme ahí dicen “Ha golpeado la lívido”  “Vos sos un ventilador” me dicen las mujeres cuando me ven, me sacas la calentura, acondiciónate un poco” Y cuando aparezco acondicionado me dicen “Peor,  sos un aire acondicionado, enfrías más. Y eso que sos un mamífero, de sangre caliente, porque si llego a ser una iguana, estás listo"

Y me dicen cosas absurdas también: El “Ya no quedan hombres” que dicen siempre,  a veces no tienen sentido. Por ahí me ven y la tiran “Ya no quedan hombres” Pero está mal usado, porque estoy yo ahí adelante. Y me señalo, y lo repiten “Ya no quedan hombres”


No hay comentarios.:

Publicar un comentario