domingo, 17 de junio de 2012

Panchito "Relaciones tóxicas"


Relaciones tóxicas



Vecinito- Yo pensaba que una relación toxica era la que tenía cuando salía con la hija del perfumero, que tenia siempre olor a perfume, pero ahora me doy cuenta  cual era la verdadera relación tóxica. Yo salía con una mujer que me intoxicaba. Bueno, primero estaba muy contenta conmigo, pero después de un día de escucharme ya me estaba envenenando. Ahí mi característica, que me vino a salvar. Como a mí no me pasan grandes cosas, nunca, no eran grandes envenenamientos, me envenenaba con un veneno que produce un sarpullido, que casi ni se nota. Porque a mí siempre la cosa pequeña, y tenía un envenenamiento pequeño 

 Después otro día me hizo atacar, porque ella me odiaba a mí.  Pero ahí vino de nuevo al rescate mi idiosincrasia, Me hizo atacar por un chiguagua y después por una gallina, porque no eran grandes cosas las que me pasaban, ni muy típicas. Pero estaba dentro de la logica, había una linea.  Pobre chiguagua. Si yo corría dos pasos ya no me alcanzaba, porque bueno, los chiguaguas tienen patas cortitas, o el mundo es grande. Y usted puede creer que me alcanzaba. Bueno, me alcanzaba la tortuga


Tomarle la leche al gato

Y finalmente me chumbo a una tortuga, ella me odiaba, pero por suerte para mi ella no respondía a una lógica, el odio era lo único lógico.

La tortuga también me odiaba porque yo le comía la lechuga que le ponían en el patio, así que no se si actuaba por motus propio, y además creo que me atacaba porque era fácil, porque siempre me alcanzaba

Ahí había una lucha por la comida.  El momento en que alimentaban a los animales, era el momento de comer,  el alpiste, la comida de los peces. Y de aperitivo  la leche del gato, hay que tomarle la leche al gato. Yo puedo decir con orgullo que le tomaba la leche al gato. Y no era fácil, cuatro veces me tuvieron que internar. El gato era lo único grande que teníamos. Aunque usted no lo crea, pesaba como 130 kilos y media un metro y medio de largo. Les dicen puma a ese tipos de gatos. Lo compró mi novia en un zoologico de La pampa. Cuando se fue, me lo dejó, pero no en el patio, adentro de la pieza. Le habia puesto "Depredador de panchito" Lo llamaba todo el tiempo, le decía "Depredador de Panchito, vaya con Panchito"

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