domingo, 29 de agosto de 2010

El remolino Lilita

Un diario tituló hace poco “El Huracán Lilita” refiriéndose a Carrió. El huracán es un viento que sopla con fuerza y se apaga, y no se sabe para adonde va a salir. Por como actúa Lilita también podrían llamarle el Remolino Lilita. Los remolinos son vientos menos populares, no tienen nombres. Y ella, a esta altura, nombre es lo único que tiene.
Si es un remolino sus aliados deberían buscar el ojo de esa tormenta, el centro del remolino, el lugar donde todo es calma, no hay fuerza y todo se vuela alrededor. Ahí se puede estar, pero se necesita el arte de saber avanzar con él, algo que a los aliados se les hace difícil. Si uno sale del ojo de la calma puede ser victima de la furia del remolino.

¡Viene el cordero!

Algunos creen que más que la de un viento, lo de ella es la metáfora del lobo y el cordero. Pero a diferencia del cuento, cuida a los lobos y les avisa si viene el cordero. Como en la lógica del cuento, el cordero no llega nunca. Un día va a llegar y se va a comer a todos los lobos

Asociación lilitica

Lo que si están de acuerdo casi todos es que Lilita es una fábrica de asociaciones ilícitas. Dijo tantas veces asociación ilícita que ya se le deben haber agotado las asociaciones ilícitas que tiene para decir en la vida. Debe estar usando las de Nelson Castro o Reutemán, que no se la juegan nunca y les sobran para abastecer a toda la prensa amarilla.
No podría vivir en el polo con los esquimales por ejemplo porque no se entenderían nunca. Los esquimales poseen once palabras para una sola cosa, el blanco. Ella posee dos palabras para todas las cosas, asociación ilícita. Y los acusaría de asociación ilícita

De todos modos lo bueno de ser como ella es poder tener una “asociación ilícita” a mano para cuando las cosas se te van de las manos. Cuando algo no se ajusta a tus pedidos, no lo podes explicar, o no lo comprendés, es simple, es una asociación ilícita
Por eso para los hijos de Carrió los chicos no vienen de un repollo, sino de una asociación ilícita (Algo de razón tiene) Los padres no les ponen a las madres una semillita sino una asociación ilícita (Ahora se da bastante eso, es como ponerle un boutique pero después del Menemismo) Y los Reyes Magos no son los padres, son una aceitada asociación ilícita (Ahí está bastante rumbeada también)

Esta bastante bien esa línea de pensamiento, es simple. Cuando algo no te sale o no te gusta, es una asociación ilícita. Si tu compañero de formula te deja, te deja por una asociación ilícita. Si tus aliados se van, se van a una asociación ilícita. Todo lo que no es vos es asociación ilícita, y todo lo que no es asociación ilícita sos vos. Es simple, pero efectivo, antes de del agotamiento del recurso


El problema no es que no haya asociaciones ilícitas, que las hay y muchas. El problema es que no todo es asociación ilícita. Y sobre todo, no todo lo que no sos vos. Si todo es asociación ilícita, nada es asociación ilícita. Así la denunciadora más grande se vuelve la denunciadora más pequeña. Y la asociación ilícita, más que eso, una asociación lilitica

domingo, 22 de agosto de 2010

El fabricante de Apocalipsis

Somos un país apocalíptico, recapitulemos ¿Se acuerdan de la Gripe A? ¿De la cantidad de muertos que iba a haber por esa causa? ¿De lo que pasó después? ¿Y de lo que nosotros hicimos con esa situación? Da la impresión que cada vez que nos largan una situación nos pega un baile bárbaro. Es como si nos largaran un tiburón, no una situación.
Es al menos para reconocer ¡Che! ¡Con lo de la Gripe A estuvimos un poco impulsivos! Creo que nos tomamos las cosas un poco a la tremenda

A esta altura quisiera ver quien es el que salió con el barbijo un mes seguido a la calle ¿Como está esa mente? ¿Cual es su idea sobre ese barbijo? su loca idea sobre ese barbijo ¿Sobre si mismo? ¿Y que pasa si le haces estallar una bolsa al lado? Y además ¿Adonde está en este momento? ¿Por que mundo está viajando esa cabecita? Y sobre todo ¿Que sucede con la capacidad que tiene para filtrar la información?

El Apocalipsis de los Apocalipsis


A esta altura ya hay que decir que hay que sacarle esta sociedad a los operativos de prensa, es un abuso. Es una jarana que se están haciendo con nosotros.

Recapitulemos, aunque nos de vergüenza. Compramos todo el alcohol que había en stock, nos las pasamos frotando las manos. Terminamos el stock de barbijos del país y hubo que importar. Usábamos barbijo en la calle a pesar que los especialistas decían que esa medida no servia, no nos dábamos las manos porque nos dijeron que así se transmitía. Cerramos casi todos los comercios y no salimos a la calle por un mes. No nos visitábamos, no dejábamos entrar a nadie a nuestra casa, y sospechábamos que todos podían tener la gripe A ¡Y somos adultos! ¡Tenemos una mente! ¡Con dos hemisferios! Uno inutilizado casi completamente (que se nota) ¡Deberíamos darle rodaje! Hay que asentar ese hemisferio que no estamos usando.

Además ese no fue el único Apocalipsis del año pasado. Antes tuvimos el dengue, después el humo, antes la sequía, después la inundación. Mientras la inseguridad, y otros más. Por eso a esta altura hay que decir: Apocalipsis, no se preocupen, somos fabricantes

miércoles, 18 de agosto de 2010

La Revista Dislocada de Boicati



 En el discurso que dio en La Rural, ante miles de millonarios, Boicati habló de su preocupación por los pobres y los marginados. Si aparecían los familiares del padre Mujica y le pegaban un cuetazo en la rodilla estaba bien. Era para decir “Está biennn”
Dijo que la argentina era un país vapuleado por la exclusión y la pobreza.  No era Boicati, era Eva, más gorda, con barba, y un poco decadente. No nos sorprendamos si en el mismo acto aparecía un cartel con la leyenda “Si Evita viviera seria productora, o boicatera, o boicotera”
Cuando lo escucharon decir eso algunos directores de teatro deben haber pensado que habían hallado una joya. Deben haber gritado “Hemos encontrado al nuevo Sandrini” Porque lo que dijo, donde lo dijo, como lo dijo, daba riza y lástima a la vez.  No era Boicati, era Marrone. Le faltaba decir ¡Cheee!  Era mirarlo un rato más porque en algún momento se descolgaba con un  “Me saco el saco, me pongo el pongo”

 Boicati o el Gato de Verdaguer

 Es difícil la relación que puede tener uno con el discurso que dio el presidente de La Rural. Uno lo escucha decir que está preocupado porque el 16% del país está en riesgo alimentario, el 22% sufre de exclusión laboral severa, el 27% no tiene un proyecto de vida más allá del día a día;  esa preocupación justamente  él,  que preside una sociedad rural que tiene el peor  salario básico por trabajador, la mayor carga laboral por jornalero, el mayor índice de trabajo infantil, y la mayor cantidad de trabajo en negro, y se pregunta: ¿Quien dejó subir al Negro Olmedo al palco?  ¡Volvió Minguito! ¿Quien dijo que estaba de paramales el humor nacional? ¡No es Boicati, es el plantel completo de humoristas de Hiperhumor! con el sketch de la tanguita y todo
 Porque si ese discurso lo decía el Gato de Verdaguer tirando piñitas al aire, con las manitos con los guantecitos, era lo mismo.

El cuerpo del discurso

En un texto de filosofía budista se dice que el discurso tiene que estar de acuerdo con el cuerpo, porque el cuerpo está en el presente. Las palabras pueden ser engañosas, crear una ficción, primero al que lo dice, después al auditorio, estar en otro lugar. Y los que saben de discursos aconsejan ya a esta altura, por lo que se ha vuelto el arte de discursear, no solo escuchar las palabras sino leerlas, leyendo el cuerpo. El cuerpo habla cuando las palabras dicen, y eso es lo que nos está diciendo. Dicen que para conocer realmente un discurso, ahora es necesario más que nunca conocer el cuerpo del discurso                                                  

                       

jueves, 5 de agosto de 2010

Las patas de gallo de la mentira

En la Argentina hay una cosa aceptada y festejada, y es la relación de algunos de sus líderes con la mentira, políticos, dirigentes, periodistas, economistas. Y no con las mentiras piadosas o pasajeras, sino con mentiras complejas y determinantes, y hasta algunas delirantes. Si la mentira tiene patas, estás tienen patas de elefantes.

La mano en la lata de las mentiras

Si llegan a tener que poner cinco pesos en la lata de las mentiras cada vez que mienten, al tiempo pondrían una cadena de hoteles, necesitarían la caja fuerte de un banco, se comprarían tres yates al año. Yo quiero tener esa caja.
Nosotros aplaudimos si utilizan el concepto a río revuelto ganancia de pescador, pero ese pescador parece Pipo Pescador. Y el río un tsunami

La guerra de otra galaxia

Así hemos llegado a la situación en que un presidente llegó a decir que en su gestión íbamos a agarrar un cohete, cruzar la atmósfera salir a la estratosfera, y desde ahí mirar, elegir el lugar donde queremos ir, y bajar ahí. ¿Qué?! ¿Que dice señor?! ¿Me está hablando a mí o a Spock ?! ¿Cuántos dibujos animados se había visto antes? ¿Que le pasó ese día? ¿Que le pasó con el concepto de realidad y ficción? ¿Que relación extraña tiene ese hombre con la idea de fantasía? Yo quiero volver a vivir ese día con el. Porque lo loco no es lo que dijo, sinó es lo que pasó hasta que dijo eso.

¿Antes de decir eso que había hecho? ¿Se había comido toda la saga de La guerra de las galaxias? ¿O se pensaba que estaba en la Matrix? ¿Se le había metido Alf adentro? ¿Le estaba por salir Aliens de la panza? ¿O ya le había salido?
En la cabeza ese día se le debían estar lanzando los cohetes solos. Se le debían disparar los cohetes hacia la estratosfera a medida que iba diciendo la frase. Y ya habría cruzado cuatro o cinco veces la estratosfera.

Y la gente por su parte lo miraba con la boca abierta, se acababa de dar cuenta de una realidad compleja, ese señor les manejaba las cuentas. Waht!

Después lo votaron cada vez que pudieron. Estuvo tres veces delante de todos en las elecciones para presidente, y se necesitó de un complejo sistema para sacarlo del poder, porque no podían parar de votarlo. No era una ficción la droga, la ficción era una droga

El problema de la merluza y otros problemas

El presidente que le siguió, que vino a presidir el mismo modelo, con el mismo ministro de economía, otro día cuando el país se incendiaba y había un montón de situaciones complejas que arreglar, un periodista le estaba hablando de una compleja situación que había que arreglar, y se anticipo y le dijo: “Si, que se acabo la merluza” “¿Que?” dijeron los televidentes. “Hubo un atentando, golpearon al presidente en la cabeza. Ese hombre esta mal. Deberían rever la idea de custodio que tienen, porque deberían custodiarlo pero de si mismo. Se puede dañar” A esa situación habíamos llegado también

Algunos dicen que responsabilidad la tenemos nosotros que tenemos ganas de creer cualquier cosa. Que muchos años compartiendo en la percepción la realidad con la ficción nos llevo a no poder diferenciarlas con claridad. Y que la mentira no crece donde no tiene alimento. Será cuestión entonces de pensarlo un poco y no mentirse. Después de todo para vamos a hacerlo nosotros, si tenemos algunos especialistas.
Me está esperando la nave de la estratosfera