sábado, 26 de junio de 2021

Abeto blanco y Abanico Maorí

 

Abeto blanco

 


El abeto blanco le hace honor a su nombre, y aunque no tenga nieve, parece nevado. De lejos en abeto anticipa la nieve, que en algún momento del año lo llena. El abeto blanco es generoso, se anticipa a la nieve esperándola ya blanco y con sus ramas que nacen de más alto, llega hasta al piso y lo acaricia, como si quisiera taparse todo. El abeto blanco tiene una vestimenta que lo cubre desde la punta hasta los pies, con las primeras ramas más largas acariciando levemente el piso, rosando el piso y escuchando a la raíz, que se sumerge algunos metros en la tierra fresca. El abato blanco está vestido, de punta a punta, tiene la corteza blanca, y fabrica piñas, que le aparecen en otoño cómo un árbol de navidad. El abeto banco anticipa la nieve, la espera blanco, a los ojos es la nieve antes de la nieve, un aviso, una preparación. Es el rayo antes del trueno, el olor a lluvia antes de la lluvia, el abeto antes del nevado. El abeto blanco parece la nieve

(Abies alba, el abeto común o abeto blanco es una especie arbórea de la familia de las pináceas, originaria de las regiones montañosas de Europa. De porte piramidal, tamaño medio o elevado, entre 20 y 50 metros, puede alcanzar los 60 metros de altura, su tronco es derecho y columnar, desprovisto de ramas en su parte inferior, de hasta 6 metros de circunferencia, con corteza cenicienta a blanquecina, lisa y con vesículas resinosas; se oscurece y resquebraja en los ejemplares viejos)


Abanico Maorí

 

El abanico no tiene problemas con los tamaños, utiliza lo que se podría decir una gentileza de espacio. De los pocos centímetros que mide, la mitad se la da a su cola, que le agradece abriéndose en abanico, y haciéndole una especie de telón de fondo de su obra. La cola del abanico maorí se abre como un kata, se despliega como una cortina trasera. La cola del abanico es un adorno final a un pájaro que le dedica mucho de sí mismo a la mirada. La cola del abanico se lleva casi todo el espacio del pájaro. El pájaro parece que es una excusa de  la cola. No parece un pájaro con una cola sino una cola con un pájaro. La cola del abanico es un telón de fondo de algún espacio, que el abanico abre en abanico en cualquier lugar que se posa. Ahí va el abanico, con su pájaro, su cola, y su teatro. Hace una utilización generosa de su espacio, de sus 16 centímetros, le regala la mitad a su cola. Y la cola se lo devuelve abriéndose en abanico

(El abanico maorí (Rhipidura fuliginosa) es una especie de ave paseriforme de la familia Rhipiduridae propia de Nueva Zelanda. Existen cuatro subespecies: R. f. fuliginosa habita en la isla Sur, la subespecie R. f. placabilis en la isla Norte, en las islas Chatham la R. f. penita y antiguamente en la isla Lord Howe la R. f. cervina (en la actualidad extinta). Su nombre maorí es pīwakawaka o tīwakawaka. Anteriormente se consideraba a la especie conespecífica de Rhipidura albiscapa de Australia y Nueva Caledonia,2​ sin embargo a causa de las diferencias en sus cantos y llamados algunas autoridades los consideran especies separadas.3)





No hay comentarios.:

Publicar un comentario