viernes, 12 de agosto de 2011

El tao


Estoy leyendo un libro del Tao, dice dos o tres cosas. Según ellos el problema no es que nosotros interpretemos lo que dicen, sino que lo sintamos. Si es que lo intepreté bien, porque no lo sentí. Que los occidentales leemos los textos (soy occidental) y que los textos del tao hay que sentirlos, vivenciarlos. Como un haiku del zen japonés, o como sus parábolas. El texto se te mete adentro, no vos adentro del texto, o algo tuyo se despierta con el texto, creo

Hay otros que dicen que sin la palabra, sin leer, no somos nada, que somos palabra. El Tao que leo dice que tenemos que dejar de leer, para empezar a sentir

También dice, esta mañana muy decidora en mi casa tranquila que dice un montón de cosas, que el camino es la meta. Que la llegada es transitar, vivenciar el camino, transitarlo estando en él, no en la meta. Si alguna vez se sintieron estar en la experiencia, en el sitio, no más adelante, estuvieron allí dice el Tao

Y dice también esta mañana, y en esto es original, que el camino es único y original, no se puede seguir otro camino, no se puede seguir el camino de otro. Uno tiene que arrojarse al camino sin formulas, sin metas, y encontrarlo en algún sitio. A uno se le hace la idea de que uno es un explorador, un buscador, viene al mundo a buscar, adentro y afuera, su propio camino. Un mundo a explorar con un montón de exploradores que no saben que lo son. Lanzando al no camino para encontrar el camino, sin mapa, pero con la seguridad de que está, porque está.

Algunos de nosotros, que venimos de otra cultura, de otra formación, de otra vida, vamos leyendo y tomando esto como pequeñas sabidurías y expectativas. Y buscamos en el pasado algún momento en que hayamos tenido algo así. Pequeños pantallazos de realidad en nuestra vida. Y como nos conocemos, no tenemos esperanzas en el futuro. Sabemos que vamos a volver a la rueda de nuestra vida en un ratito, cuando abandonemos el texto. Pero quizás algo se nos impregno, quizás más adelante a algo le vamos a hacer caso; mientras nos espera la industria de la vida ahí afuera.

O quizás haber estado en el texto es haber estado en la experiencia. O quizás nos encontremos en el camino, sin saberlo, quizás estemos llegando a ese momento. O quizás encontrar el camino es generar las condiciones para encontrar el camino. O quizás el camino se encuentre de una y ya, sin generar las condiciones (y yo soy demasiado occidental)

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