miércoles, 14 de septiembre de 2011

Los locos de la nave

En la Edad Media ponían a los locos en un barco y los lanzaban al mar. A estos barcos se los llamaba Las naves de los locos. En la actualidad también hay un barco que solo puede estar en el mar. Es un barco que lleva uranio empobrecido por los océanos y no se puede meter en ninguna agua territorial, salvo que le den permiso. Si la anterior era la nave de los locos, estos son los locos de la nave. Están condenados a estar ahí y por estar ahí están condenados. No pueden pisar los mares y andan por los océanos que no son de nadie. Como la nave de los locos, los locos de la nave no pueden estar adonde se es. Están condenados a vagar y no ser. En los límites de la humanidad viven y llevan los límites de la humanidad.

Esto para los occidentales, es cruel. No entienden que el camino es la meta, y para ellos, o nosotros, estar siempre en camino, es un castigo.

En el pasado, en el relato histórico, hubo otro barco que se hizo al nomadismo inducido. El barco de Ulises en los mediados de la cultura griega estaba condenado a navegar sin llegar. Estos primeros deportados, estos primeros malditos de la historia no tocaban jamás puerto por una maldición

En la actualidad hay barcos que vagan por los océanos, fuera de los límites de los países y sus legislaciones. El barco holandés que practica el aborto como propaganda para el aborto escapa de las legislaciones en alta mar buscando, que las legislaciones no escapen de él

En los puertos se construyen las ciudades, y los sueños, también los limites, y fuera de ellos quedan los deportados

En estos barcos los deportados vuelven a construir sus ciudades, y los sueños, Hay quien dice que son, como todos nosotros, su propio puerto, su propio barco, haciendo un viaje sobre sí mismo, en el tiempo y el espacio, que no están impuestos

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