jueves, 21 de octubre de 2010

El universo es otra cancha


El hombre hace cosas raras, todavía tiene un planeta donde vive, surgió y tiene todas las condiciones de vida,  su organismo se desarrolló ahí y se adaptó a vivir milenariamente; hizo un master de vivir en el planeta, tiene un doctorado de la tierra (y lo ejerce como un chanta),  y está buscando otro planeta para reemplazarlo. Tenemos lo que necesitamos pero no lo queremos y buscamos otra cosa, aunque no es lo que necesitamos. Una especia de histeria de especie.
Lo que no tiene en cuenta es que el resto del universo no es como La Tierra, adaptada a nosotros, manejable, parte nuestra. El resto de universo es otra cosa. Es como el que va a jugar de visitante a otra cancha. El resto del universo es otra cancha
Entre los planetas a los que iríamos de visitante, por caso, han descubierto uno que reúne las condiciones atmosféricas de La Tierra, y una distancia a su estrella más o menos similar, pero tiene un pequeño problema, se le agotó la rosca, es un poco más directo que el nuestro, más seguro de si mismo;  sea, no da vueltas, no gira sobre si mismo. Es una metáfora de saber lo que quiere. Está quietito, ahí agazapado hasta que lleguemos nosotros. Un lado siempre mira a su estrella, el otro siempre al resto de universo. Un lado está siempre iluminado, el otro siempre oscuro. Para pasarla bien hay que vivir cerca de la frontera entre los dos lados. Si querés dormir vas al que está oscuro, si querés trabajar al que está de día. El día es interactivo ahí, no se te da hecho como en la Tierra, tenés que terminar de construirlo vos. Hay que caminarlo.

Un planeta de mayonesa de ave

Y lo más extraño es lo que dicen los científicos sobre el planeta, que las mejores condiciones de vida están en la frontera entre el día y la noche, en esa franja que está entre las dos caras y es las dos caras. Así que el planeta, cuatro veces más grande que La Tierra, y más quieto, un planeta tranquilo, no tiene mucha superficie habitable, solo una línea, la delgada línea habitable del planeta
Pero el  problema más grande que tiene es que está en el medio de la Vía Láctea, nuestra galaxia, cerca del agujero negro que está en el medio de la Vía Láctea, y atrae y se come todo lo que hay alrededor. Con lo que uno piensa que el agujero negro en algún momento se lo va a tragar, así que hay que apurarse a habitarlo, hay que usarlo rápido porque después no va a servir más, tiene fecha de vencimiento. Es como una fruta o una mayonesa de ave, hay que usarlo pronto porque se va a echar a perder, como ahora el nuestro. O sea que en ese sentido quizás si, hemos encontrado un planeta gemelo


No hay comentarios.:

Publicar un comentario